El ahorro de agua empieza por conocer la situación: cómo Egbert Leiting ayuda a las organizaciones a utilizar el agua y la energía de forma más eficiente
Para muchas organizaciones, el agua se da por sentada. Sale de los grifos, refrigera las instalaciones, calienta los edificios y sustenta los procesos industriales. Solo cuando los costes aumentan, los sistemas fallan o la sostenibilidad se convierte en una prioridad surge una pregunta clave: ¿estamos realmente utilizando el agua de forma eficiente?
Según Egbert Leiting, esta pregunta representa una gran oportunidad. Como director técnico de Normec Kalsbeek y Normec Aquaserva, trabaja cada día en el agua potable, la conservación del agua y la eficiencia energética. «El agua desempeña un papel crucial en casi todo lo que hacemos», explica Egbert. «No solo es esencial para la salud y la seguridad, sino también un medio clave para el transporte de energía en edificios y procesos industriales».
Impulsado por esa convicción, no es de extrañar que Egbert se haya unido a la comunidad ESG Change Champion. Según Egbert, la gestión del agua es uno de los elementos más subestimados de la política ESG. Aunque las organizaciones suelen centrarse en la electricidad o las emisiones de CO₂, el uso y la calidad del agua tienen un impacto igual de importante en la sostenibilidad, la fiabilidad operativa y los costes. «Cuando se utiliza el agua de forma más inteligente, se reduce casi automáticamente también el consumo de energía», afirma. «Menos agua significa menos calefacción, menos bombeo y menos carga sobre las instalaciones».
Del cumplimiento normativo al impacto real
En muchas organizaciones, la atención prestada al agua parte de la normativa o de cuestiones de seguridad, como los sistemas de agua potable, las duchas o las torres de refrigeración. Pero, según Egbert, el verdadero valor reside en ir más allá del mero cumplimiento normativo y centrarse en la mejora continua. «Realizamos periódicamente análisis del consumo de agua para las empresas», explica. «No solo nos fijamos en la seguridad y la calidad, sino que también identificamos dónde se produce una pérdida de agua o dónde se utiliza de forma innecesaria».
Estos análisis suelen revelar oportunidades sorprendentes, como:
Sistemas que consumen agua continuamente sin que se note
Instalaciones que consumen más energía debido a la contaminación o a la mala calidad del agua
Equipos obsoletos con un consumo excesivo de agua
Procesos en los que es posible la reutilización del agua
«Muchas organizaciones subestiman lo mucho que pueden ahorrar sin necesidad de grandes inversiones», afirma Egbert. «En muchos casos, pequeños ajustes técnicos ya ofrecen resultados inmediatos».
Mirando hacia el futuro: un uso más inteligente del agua en edificios y en la industria
Durante el próximo año, Egbert se centrará especialmente en los ámbitos en los que ve un importante potencial sin explotar: la conservación del agua en edificios y entornos industriales. Mediante análisis del consumo de agua y consejos prácticos, su objetivo es ayudar a las organizaciones a identificar oportunidades de ahorro tanto de agua como de energía, a menudo mediante mejoras específicas en los sistemas y en la calidad del agua.
Su mensaje es claro: «Empieza poco a poco, pero empieza. Conocer el consumo de agua casi siempre revela oportunidades de sostenibilidad, ahorro de costes y un mejor rendimiento del sistema».